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sábado, 18 de julio de 2015

Acampar en Huttopia, parques de Quebec!

En pleno verano, por qué no pensar en acampar en alguno de los hermosos parques de Quebec, donde se puede disfrutar de la naturaleza en su esplendor. Incluso puede ser una experiencia de primavera u otoño.
Son muchos los expertos que cuentan con carpa y todo el equipo para la aventura, pero para aquellos que como nosotros hemos sido siempre más "hoteleros" y nada "carperos", en días recientes me dio una colega de trabajo el dato de Huttopia.

Hoy comparto con ustedes esta información de Huttopia, que se refiere a diferentes opciones de carpas (parecen más unas casitas) ya instaladas y al parecer bastante cómodas, en algunos de los parques de Quebec. Definitivamente toda una opción para probar la vida en plena naturaleza.

Aquí les dejo los links para más información:

http://canada.huttopia.com/en/discover-our-tents-quebecs-national-parks
http://www.sepaq.com/hebergement/pret-a-camper/camping-huttopia.dot

jueves, 12 de marzo de 2015

Cambiar paradigmas: "....yo era Gerente"

Mi amigo y "vecino" Pedro siempre nos dice que una de las cosas importantes que todo inmigrante debe cambiar en su forma de pensar es el: "yo era fulano de tal", ya que al final lo importante aquí en Canadá es quién eres y en especial quién quieres llegar a ser.

Este punto puede llegar a ser de discusión muy compleja, así que la idea central a la que quiero referirme es al hecho de que un 99% de los inmigrantes somos unos completos desconocidos para este mercado laboral, ya sea como profesionales o cuando se habla de las empresas para las que trabajamos en nuestros países de origen. Salvo que sean empresas transnacionales como Coca Cola, Pepsi o Toyota, por ejemplo, muy pocos aquí sabrán que Polar es una de las empresas más importantes de alimentos de Venezuela y quizás de américa latina, o que Exito es una gran cadena de supermercados colombiana, o que la brasileña Embraer es una de las más importante en materia de aviones a nivel mundial, o que Codelco es una gran empresa chilena del cobre, etc etc etc.

Todo aquel que ocupó un puesto importante en el pasado en alguna empresa "importante" de su país no necesariamente tiene que llegar aquí a comenzar de cero, pero es muy seguro que pocos empleadores consideren relevante que fui Gerente de X departamento de esa "importante" empresa de "mí país", puesto al que no "cualquiera" llega sin la formación y la experiencia requerida. Insisto, más que intentar ganar un puesto de trabajo diciendo "yo era....", aquí hay que ganárselo demostrando lo que se sabe y de lo que se es capaz de hacer, y muy importante el saber diferenciarse de los demás, porque no serán pocos los que hablen dos tres y hasta cuatro idiomas y tengan post-grados igual que nosotros.

Aquí, en la mayoría de los casos hay que comenzar en cargos un poco más "junior" al que se tenía antes de venir, mas es posible que una empresa reconozca nuestra experiencia y lo que podemos aportarles, por ende nos den la oportunidad desde el principio de ocupar un puesto similar al que teníamos. Aquellos con áreas profesionales muy específicas y demandadas por el mercado laboral, puede que tengan ya un gran paso ganado en comparación a otros inmigrantes e incluso ante los locales, pero igualmente deben demostrar dominio como mínimo, de uno de los idiomas oficiales.

En el caso de los profesionales "de renombre" puede que pase lo mismo, ya que aquel asesor financiero que en Venezuela es ampliamente reconocido y respetado a nivel nacional y siempre aparece en los medios como un gran especialista, aquí es un completo desconocido; o el caso de periodistas, abogados, jueces, médicos, y pare de contar....

Todo depende de cada quien y de cómo cada persona "sepa venderse" ante los empleadores canadienses.... pero sobretodo de lo que cada quien quiera y le haga feliz. Digo esto último, porque aquí el que fue Gerente en su país pero de casualidad tenía tiempo para ver a su familia, puede que decida optar por un puesto de trabajo de menor "rango" aunque siempre con un salario que le permite vivir tranquilo, y su horario y responsabilidades le dejen aprovechar esos minutos valiosos con sus seres queridos.... Total, la vida es una sola y hay que disfrutarla!


viernes, 3 de octubre de 2014

Cambiar paradigmas.....

En estos días pensaba en esas cosas que a lo largo de estos 5 años en Canadá hemos escuchado de muchos nuevos inmigrantes, quienes casi recién bajados del avión y sin un empleo aún, ya piensan en gastar dinero en bienes o servicios que realmente no son la prioridad. Hablo de esos que llegamos con unos pocos ahorros (iguales o en algo superiores al monto que el gobierno canadiense exige para cubrir los primeros 6 meses de vida en esta nueva tierra cuando se es Residente Permanente), esos ahorros que si no se cuidan durarán poco hasta conseguir el primer empleo, porque aquí al igual que en muchas partes, el dinero se puede ir como el agua.

Obviamente hay gastos de instalación que son imposibles no realizar: depósito del primer alquiler, comprar camas, cosas básicas del hogar, servicio de internet/teléfono (estos últimos muy importantes para la búsqueda de empleo, además de estar en contacto con la familia en el país de origen), ropa de invierno (si es el caso), etc etc etc. Sin embargo, en una serie de posts que pienso titular "Cambiar paradigmas:....", les iré comentando esa frases referentes a aspectos que a nuestro parecer y por experiencia propia, no son fundamentales para el nuevo inmigrante.

Como siempre hemos dicho, cada quien ve y vive este proceso de inmigración a su manera, y cada quién pensará en aspectos "prioritarios" que quizás le ayuden a adaptarse mejor en las primeras de cambio, así que esto es relativo a cada persona, cada caso es diferente y por lo tanto se respetan otros puntos de vista.

En el próximo post de este fin de semana, les escribo: Cambiar paradigmas: "Llegando compro carro/auto" 

viernes, 21 de marzo de 2014

"Vivo" aquí....pero no estoy aquí, yo sigo allá

En estos días le comentaba a una compañera de trabajo de origen latino y quien ya tiene por estos lares unos 4 años: viste, ahora parece que los Liberales van adelante del PQ y Marois en las encuestas… a lo que me responde: qué son los Liberales, de qué hablas, tiene problemas Marois (por lo menos sabe quién es ella), ¿no es ella la Primera Ministra?

Wow, hay pancartas electorales por todos lados, la TV y periódicos solo hablan de eso, es comentario de casi todo el mundo en diversos lugares y momentos del día y aun así no sabes que estamos en campaña electoral, que el 7 de Abril se elegirá un nuevo Primer Ministro en la Provincia donde vives…. Sinceramente me quedé boquiabierto y quizás por mi expresión, me dice ella: ah!, tu sabes que yo vivo aquí, pero no estoy aquí, yo sigo allá (en su país de origen).

Esta persona, definitivamente es el ejemplo de lo que es un “inmigrante” cuyo cuerpo está aquí pero su mente y diría que su vida, siguen allá, es la muestra de alguien que no se integra y tampoco le interesa hacerlo. Su única relación aquí es su hermana (también inmigrante) y un par de amigos compatriotas que conoció a través de ella… de resto, su rutina diaria es la oficina, las actividades de su hijo y luego en casa a ver la TV de su país por internet (nada de la TV local, ni siquiera por practicar el idioma), y luego horas y horas por skype con su familia y amigos. No critico que uno mantenga contacto constante con nuestro país de origen, total abuel@s, ti@s, prim@s, etc etc etc están todos allá y en momentos particulares como los que vive Venezuela en la actualidad, por ejemplo, nosotros tratamos de estar lo más informados posible de lo que sucede para poder colaborar en algo con ellos; pero lo reprochable en el caso de esta joven señora (soltera con un hijo), es que no tiene la mínima idea de lo que aquí sucede y salvo el canal Meteomedia (por aquellos del clima), no se interesa por nada en su “nuevo país” (aunque creo que nunca lo será). 

Definitivamente y aunque su país hoy por hoy está económicamente muy bien y en nada comparado al desastre venezolano, uno no entiende qué hace ella aquí, si como me ha comentado varias veces, la felicidad para ella es estar allá… ¿¿¿entonces???


Bueno, cada cabeza es un mundo, cada quien es libre de sus acciones y aunque no lo comparto, se respeta su forma de pensar; pero simplemente les comentaba este caso como un ejemplo de que la inmigración no es para todos, hay que tener en cuenta ¿qué es lo que se quiere en la vida, qué se espera al ser inmigrante y cuál es el objetivo de vida, pensando especialmente qué es lo que nos hace o nos hará felices… qué nos hace y nos hará sentir realizados, plenos, llenos, etc.? 

viernes, 21 de junio de 2013

Déjà vu: ¿Es caro vivir en Canadá, vale la pena en materia de economía?

Un par de días atrás un compatriota lector me hacía algunas preguntas con miras a tomar la decisión de comenzar el proceso de salir de Venezuela, quizás a Canadá (....creo que aún no se deciden por un destino específico). Entre otras, me consultaba si el costo de vida es alto por aquí, si en materia económica vale la pena....

A manera de respuesta al compatriota lector, hoy les dejo parte del texto que escribí por allá en Enero del 2012 luego de pasar 3 semanas de visita en la tierra de Bolívar (subrayo la parte que me parece más interesante):

.... Canadá es un país caro, quizás un 20% o 30% más caro que EE.UU., por ejemplo... pero si lo comparamos con Venezuela hoy por hoy, aquí es más barato casi todo (ojo, olviden la gasolina por favor...) y además tenemos el agregado de "calidad de vida".

No les miento cuando les digo que si antes uno salía de Venezuela y comenzaba a convertir mentalmente los precios en dólares a bolívares, ahora nosotros hicimos exactamente lo contrario; y casi siempre fue más barato dejar para comprar ese producto aquí en dólares que comprarlo allá en bolívares (si consideramos el cambio del "marché noir" y no el oficial, claro está...)......

Alguna vez leía a alguien que comentaba en un blog, que no le gustaba Canadá porque, palabras más palabras menos: "el gobierno te quita alrededor del 30% de tu sueldo en impuestos, que eso es injusto"... En Venezuela, no sólo te quitan los impuestos (que nunca se ven reinvertidos en obras y/o servicios); sino que entre la inflación cercana a ese mismo 30% más los gastos de educación y seguro médico privado, el monto que al final pierdes de tu sueldo puede ser igual o más de un 50%, y eso sin agregar el factor "calidad de vida" que aquí sí se tiene, aún con un bajo ingreso.

En resumen, es mucho más caro vivir allá que aquí, porque aún cuando los precios de productos y/o servicios puedan ser algo similares en cuanto al cambio de la moneda, nadie vive allá con un sueldo mínimo; mientras que aquí no se tendrían lujos, pero se puede pagar un alquiler, comer y vivir con lo básico.

miércoles, 1 de agosto de 2012

¿Te regresarías a Venezuela?


Hoy comienzo Agosto un tanto triste, ya que una vez más he dejado en el aeropuerto a mi madre para su viaje de regreso a Venezuela luego de unas 6 semanas con nosotros en tierras canadienses. Prometo en breve dejarles varios post con fotos, lugares y actividades que realizamos durante Julio (además del viaje a Quebec y la visita a Sherbrooke).

Este regreso a Venezuela, me permite compartir con Ustedes un post que tenía pendiente en publicar desde principios del mes pasado, y que por falta de tiempo no había podido terminar.

Vuelvo entonces con la pregunta del titulo: ¿Te regresarías a Venezuela?

Parece una pregunta con respuesta sencilla para quien lo ha dejado todo atrás con la idea de iniciar una nueva vida en otra tierra. Sin embargo, en el marco de las próximas elecciones Presidenciales en Venezuela el 7 de Octubre, hablaba recientemente con un buen amigo, el cual me hacía esa pregunta en el supuesto de que el actual Presidente pierda y cambie el gobierno de los últimos 14 años.

Este amigo, ya ciudadano canadiense con unos 6 años por estos lares, pareciera pensar y añorar como varios otros compatriotas, el regreso a la tierra natal, el regreso a la Venezuela "de su juventud" (como me dijo), a la de antes de 1998, o por lo menos a la que dejaron ya un tiempo atrás (agrego esto, porque el país ha cambio mucho en forma negativa durante la primera decada del siglo XXI y no es ni la sombra de la que había antes de la llegada del gobierno actual). Muchas veces pienso que es porque no han vuelto a visitar el pais, o si lo han hecho,como en el caso de este amigo, fue por una semana a mediados del 2011, lo que no les permite ver y vivir el deterioro social de la que una vez fue tierra receptora de inmigrantes y que ahora es "exportadora" de los mismos.

Por lo que me comenta, él añora el estatus social, las amistades, las relaciones, "la buena vida", etc. de la que disfrutaba, ya que siendo un "alto ejecutivo" tenía un nivel de vida muy bueno y a mi parecer, concluyo que se mantenía en "una burbuja"que lo alejaba de la realidad de un país cada vez mas dañado. Es una persona que estaba acostumbrada a codearse con "apellidos reconocidos" y de tradición, con gente "de dinero" (ojo, no de los nuevos "boliburgueses" de cuello rojo) y que aquí obviamente le ha tocado como a todos, comenzar de cero en muchos aspectos de su vida, y aunque hoy por hoy tiene un buen empleo, apartamento propio, comodidad y tranquilidad económica, sus hijos están felices y muy adaptados, cuenta con amistades "importantes y de renombre" como este servidor (jajaja…. modestia a parte!.. jeje!); pareciera no sentirse del todo contento, pareciera faltarle algo… Incluso nos decía que su objetivo principal que era obtener la ciudadania canadiense ya lo había logrado, por lo que no le molestaría para nada en caso que la situación política venezolana cambiase, el regresar inmediatamente.

Por supuesto hay muchos otros detalles que no describo en el parrafo anterior por cuestión de espacio y para no fastidiarlos, mas a la pregunta inicial, y luego de escuchar sus comentarios (los cuales respeto pero no comparto), mi respuesta fue una vez mas la misma: no, no regresaría, y lo único que extraño enormente es el no poder estar 100% con toda la familia, el no poder compartir con ellos casi todos los fines de semana y en días especiales, como antes lo hacíamos. Venezuela es un hermoso país, con muchas riquezas naturales, paisajes y lugares inigualables, pero lamentablemente el deterioro social es tal que no pienso que aún terminado el gobierno actual, la situacion mejore por lo menos en las próximas dos generaciones.

Puede ser que se extrañe el estaus social que antes se tenía (que no es nuestro caso), pero no cambiaría por nada la tranquilidad, la seguridad, el bienestar y la calidad de vida de la que hoy disfrutamos, mismo si en lo económico aún estamos ajustándonos (mas en Caracas ciertamente ya la cosa en materia de dinero era cada vez más compleja por el alto costo de la vida). El amigo en cuestión me decía que a él le gustaría que sus hijos vivieran la infancia y adolescencia que en su momento vivimos nosotros, mas no parece ver que esa época pasó y que pensar en que hoy un niño juegue en un parque sin el temor a ser robado o secuestrado es "el pan nuestro de cada día" allá. Imposible pensar que nuestros hijos puedan disfrutar de tantas actividades al aire libre como aquí…. mismo en invierno. Pienso que aquí les damos la oportunidad a ellos de vivir en parte aquella infancia y adolescencia tranquila y segura que en algun momento nosotros tuvimos.

En resumen, con Chavez o sin Chavez, no volvería…. y por el contrario trataremos de arraigarnos cada vez más a esta nuestra nueva tierra, sin olvidar nuestras raices y cultura, pero siempre disfrutando de todas esas muchas cosas que hemos ganado aquí, cosas que no tienen precio y que aún teniendo mucho dinero en la Cuenta bancaria en Venezuela, no se pueden conseguir ni comprar en una tienda.

sábado, 28 de enero de 2012

Esos pequeños detalles….

Ninguna sociedad es perfecta y siempre hay de todo y para todos, sin embargo en países como Canadá aún se encuentra ese alto % de honestidad y rectitud que en muchos de nuestros países prácticamente ha desaparecido. En algo tan simple como comprar jamón en la charcutería del supermercado, he podido validar en varias ocasiones como aquí se mantienen esos valores, en especial en la atención al cliente.

Quizás no siempre sea así, pero en mi caso me ha tocado tratar con empleados muy correctos. Resulta que si pido 500 gramos de un jamón  X, si al momento de rebanarlo y pesarlo el empleado se pasa, digamos a 520g., inmediatamente levanta las dos o tres rebanadas adicionales, vuelve a pesar los 500g. exactos que yo le pedí, los factura y añade el resto sin cobrarlas. Es decir, aunque no me lo hayan dicho, pienso que se trata de que si yo le pedí 500g., el adicional “es su error” y no debo pagar por eso, mismo si le he dicho que lo deje así, que no me importa llevar y pagar los 20g demás, por ejemplo.

Como dije al principio, es un pequeño detalle, pero ese comportamiento marca la diferencia en muchas otras cosas más grandes e importantes en la vida (lo que esperamos sea siempre el mismo pensar de aquellos que mueven grandes sumas en empresas y en las finanzas públicas).

En resumen, piensa uno: es aquí donde quiero que crezcan mis hijos, viendo y aplicando a lo largo de su vida ejemplos como el de la charcutería…. sólo por mencionar alguno de entre tantos otros que hemos visto.

martes, 24 de enero de 2012

Parte II: De regreso a casa....

Considerando que el blog busca compartir cómo vemos y vivimos Canadá, no creo necesario seguir describiendo la realidad actual venezolana, ya que al final es repetir más de lo mismo: problemas, carencias, necesidades, desgobierno y perdida de valores, entre otros... Eso ya muchos lo hemos vivido y lo siguen viviendo. Es por eso que en esta segunda parte quiero resaltar algunos aspectos interesantes a manera de conclusión y aprendizaje para los 4 (Mathias obviamente aún no tiene conciencia de su entorno...)

Lo primero que debo destacar es la tranquilidad y felicidad que sentimos a pocas horas de nuestra llegada a una "fría y blanca Montreal". Fue tal la sensación de amor y pertenencia a esta ciudad, que a un lado quedaban el cielo gris, las temperaturas cercanas a -17 °C, la nieve y el hielo en el piso... En nuestra primera salida al supermercado el domingo, todo se veía "verde", "soleado", "floreado", además de su tradicional limpieza, organización y tranquilidad.... era como estar de nuevo "en nuestro paraiso". Quizás suene cursi y exagerado, pero insisto, ni siquiera me molestaron las casi 2 horas que pasé el sábado desenterrando la camioneta de la nieve y el hielo acumulados en tres semanas... La tranquilidad y la calidad de vida se respiraban en el aire!... Estábamos de vuelta a nuestra casa!

Otro aspecto interesante fue cómo el viaje respondió preguntas, preguntas cuyas respuestas solo se podían tener viviendo el día a día de allá. Santiago, durante estos años de vida en Montreal cada tanto preguntaba: ¿por qué estamos nosotros aquí y la familia allá, lejos?... A sus ya 8 años él mismo vivió y vió el por qué de nuestra decisión y justo un día antes, ante la anarquía del tráfico y su impresión de ver una humilde familia de 5 montados en una moto en plena autopista de Prados del Este, nos dice: saben, ahora entiendo por qué decidieron que viviéramos en Canadá, aquí es muy desordenado, nadie hace caso y no hay tranquilidad como allá....  y eso que aún no entra en otros muchos detalles que sólo los adultos comprendemos. Su pregunta inicial cambió, y ahora en medio de la triste despedida fue: ¿por qué no puede toda la familia venir a vivir con nosotros en Canadá?, no quiero que se queden aquí... él mismo se dió cuenta que no eramos nosotros "los malos" que los queríamos alejar.


Siguiendo esta idea, no deja uno de pensar cómo fue que dejamos (me incluyo) que el país llegara a ese punto, a un punto donde al regresar a la oficina, consultado por varios compañeros que indagaban sobre el viaje y que mostraron interés por conocer la Isla de Margarita (la otrora “Perla del Caribe”), sinceramente no pude más que decirles que en general Venezuela posee muchas riquezas naturales,  playas y lugares de los más bellos del mundo; pero no puedo recomendarles ir a visitarlos, porque además de caro es “bastante” inseguro hoy por hoy (para no utilizar el término “peligroso”). Muchos de ellos conocen las bondades de sitios en México, Republica Dominicana o Cuba, donde sí hay cultura turística y los paquetes “todo incluido” desde Montreal son más baratos que a Margarita.

En resumen, con tristeza no pude decir prácticamente nada bueno del país que dejamos, y llegué al punto de sugerir a la familia pensar en encontrarnos próximamente en otros destinos turísticos fuera de Venezuela más baratos, seguros y con calidad de atención al turista. Lamentable, pero cierto…

Bueno, qué más les puedo decir…. Lo cierto es que estamos felices en casa y siempre estaremos pensando en los que allá dejamos,…. pero para atrás, ni para coger impulso…!

domingo, 22 de enero de 2012

De regreso a casa!

Aún con la resaca del proceso del viaje y el despecho de la despedida, comienzo a contarles cómo vimos y vivimos la tierra natal durante las tres semanas anteriores.

Antes, un paréntesis para agradecer a la familia y amigos que allá nos colmaron de atenciones, amor y mucho cariño; definitivamente lo que más se extraña en este proceso, por no decir lo único... Nos trataron mejor que en un resort 5 estrellas, todo incluido, disponíamos hasta de carro para poder movilizarnos .... e igualmente a los amigos que desde aquí estuvieron pendientes de nuestro viaje, donde Pedro y Diana tuvieron el gran detalle de esperarnos con un "mercadito" de productos básicos para poder comer a nuestra llegada y así evitarnos salir cansados y con hambre a un supermercado a las 9pm. del viernes...  De todo corazón, mil gracias a todos, allá y acá!

A la pregunta obligada: ¿cómo vieron el país?, la respuesta: paralizado, no sólo por el tráfico infernal caraqueño, sino en general vimos un país que está casi igual de mal al que dejamos, porque en algunos aspectos es peor. Vimos una Venezuela que se quedó como suspendida en el tiempo, como un enfermo que está muy grave, pero sin llegar a estado crítico, que aunque no muere tampoco mejora.... Cuando nos fuimos la anarquía era increíble, pero ahora ya llega al punto donde a plena luz del día con la excusa de la inseguridad o del apuro a causa del tráfico, una luz roja de semáforo no significa nada; donde cada quien hace lo que le da la gana y como le da la gana, simplemente vale el "quitate tu pa´ponerme yo"; donde aquella amabilidad y calidez que alguna vez caracterizó al venezolano, pareciera haber desaparecido por completo bajo el manto negro de un proceso político que ha aflorado mucho odio y resentimiento entre compatriotas.

Lo primero fue volver a  ver el mundo a través de rejas, volver a ver casas y apartamentos protegidos como fortalezas.... Sinceramente, me impactó el tener que asomarme a una ventana y recordar cómo se ve todo entre barrotes, mientras que los que realmente deberían estar tras esos barrotes están libres en las calles haciendo y deshaciendo en medio de una inseguridad galopante.

Ahora bien, lejos de estos aspectos que ya estaban presentes al momento de nuestra partida (quizás en menor grado, pero ahí estaban...) el costo de la vida fue lo que nos asustó casi al punto de no querer salir a la calle por miedo a pagar lo caro de cualquier producto o servicio. Canadá es un país caro, quizás un 20% o 30% más caro que EE.UU., por ejemplo... pero si lo comparamos con Venezuela hoy por hoy, aquí es más barato casi todo (ojo, olviden la gasolina por favor...) y además tenemos el agregado de "calidad de vida".

No les miento cuando les digo que si antes uno salía de Venezuela y comenzaba a convertir mentalmente los precios en dólares a bolívares, ahora nosotros hicimos exactamente lo contrario; y casi siempre fue más barato dejar para comprar ese producto aquí en dólares que comprarlo allá en bolívares (si consideramos el cambio del "marché noir" y no el oficial, claro está...). Algo que allá cuesta BsF. 70 u 80; aquí, al cambio de entre BsF. 9 o 10 por dólar, puede costar mucho menos de la mitad en CAD$. No compramos prácticamente nada, porque aquella falsa creencia de que al que va con dólares le rinde mucho el dinero cuando cambiado a bolívares, ya quedó en el pasado lejano.

Alguna vez leía a alguien que comentaba en un blog, que no le gustaba Canada porque, palabras más palabras menos: "el gobierno te quita alrededor del 30% de tu sueldo en impuestos, que eso es injusto"... En Venezuela, no sólo te quitan los impuestos (que nunca se ven reinvertidos en obras y/o servicios); sino que entre la inflación cercana a ese mismo 30% más los gastos de educación y seguro médico privado, el monto que al final pierdes de tu sueldo puede ser igual o más de un 50%, y eso sin agregar el factor "calidad de vida" que aquí sí se tiene, aún con un bajo ingreso.

En resumen, es mucho más caro vivir allá que aquí, porque aún cuando los precios de productos y/o servicios puedan ser algo similares en cuanto al cambio de la moneda, nadie vive allá con un sueldo mínimo; mientras que aquí no se tendrían lujos, pero se puede pagar un alquiler, comer y vivir con lo básico.


En una segunda parte, les sigo comentando sobre el viaje y cómo vimos la cosa por allá....